"No es Inedita": Colaboración Especial de Patty War

La primera Serie Mundial se celebró en 1903, hace 115 años entre los Piratas de Pittsburgh y los Americanos de Boston (hoy red Sox). Ganó Boston en ocho juegos que se celebraron en el Huntington Avenue Baseball Grounds. Nadie pone en duda que en esa ocasión, así como en los subsecuentes siete campeonatos de la franquicia, se trató siempre del mismo equipo. Trece veces ha estado Boston en la Serie Mundial, dos de las cuales (1903 y 1904) disputó con el nombre de Americanos de Boston, pues el “Red Sox” lo adquirió hasta 1908.


La primera vez que Dodgers ganó un campeonato de la Liga Nacional fue en 1890, desde ahí, la exitosa franquicia lo ha logrado 23 veces con distintos nombres: Bridegrooms (porque siete peloteros se casaron más o menos por la misma época en 1888), Superbas, Trolley Dodgers, Robins y finalmente en 1932 el nombre “Dodgers” apareció por primera vez y para siempre en el uniforme gris de los peloteros del Sr. Ebbets. Con distintos nombres, pero siempre fueron el mismo equipo.

Más que nombres, la franquicia recibía apodos que se iban haciendo populares hasta que la costumbre se hacía ley. El nombre actual se debe a que los aficionados que asistían al Ebbets Field tenían que cruzar una calle transitada por tranvías que esquivaban como podían. Por eso “Trolley Dodgers”, o esquivadores de tranvías y luego solamente Dodgers. Distintos apodos, mismo equipo.

A pesar de ser una novena popular y de haber roto la barrera del color con un extraordinario Jackie Robinson, los Dodgers lograron su primer título de Serie Mundial hasta 1955, cuando derrotaron a los Yankees de Nueva York. Ese fue el único campeonato que lograron en Brooklyn, pues en 1958, una noticia rompió el corazón de muchos aficionados, sus adorados Dodgers se mudaban al otro lado del país, a la Ciudad de Los Angeles. Se cambiaron de ciudad, pero siguieron siendo los Dodgers, distinto código postal, mismo equipo.

Quien escribe ha leído en las redes, incluso en tuits de la cuenta oficial de la Major League Baseball, que la Serie Mundial del 2018 será inédita, pero honestamente no puedo estar de acuerdo porque es como esa visión millennial de que la historia no existe. Es negar el legado de los equipos contendientes, que en sus sitios oficiales sí consideran la Serie Mundial de 1916 como parte de su palmarés.

En 1916, los Red Sox de Boston y los Robins (no por el pájaro, sino porque eran los chicos del manager Wilbert Robinson) de Brooklyn se enfrentaron en una serie mundial que ganaron los primeros en seis juegos y es que ¿Cómo no iban a ganar si contaban con Babe Ruth? El Bambino de Baltimore era en ese entonces el as de la rotación de Boston. En el segundo juego de la serie, que duró 14 entradas, lanzó 13 innings consecutivos sin admitir carrera, un récord que no ha sido roto.

El beisbol es grande por muchas razones, una de las más importantes es su historia maravillosa de personajes y hazañas. Negarla es tirar a la basura el legado de los Babe Ruths, los Ty Cobbs, los Honus Wagners y todos los habitantes del pueblito de Cooperstown, sí, también Mickey Mantle.

Comentarios en @afi_escarlata

Patricia Guerra Frese



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