Séptima Entrada

Septima Entrada

FALTA.- Charros, que apenas está en su cuarta temporada en LMP, es el único equipo que no ha capturado un título en este circuito. Pero en estos momentos, es uno de los equipos favoritos de muchos para lograr, en tan poco tiempo, una diadema y por lo mismo, ser los que representen al béisbol mexicano en la Serie del Caribe que dentro de cuatro semanas ya estará arrancando en Zapopan, población conurbada de Guadalajara.



FUERTES.- Muchos se habló que Charros estaba un tanto débil en su rotación de pitcheo. Pero al adquirir a David Antonio Reyes, que lució bastante en el rol regular con Yaquis, ese elenco se ve mucho mejor, al grado de que estuvieron muy cerca de salir del nuevo estadio de los Tomateros, con par de triunfos, ya que perdió el primero cuando la ofensiva de los guindas apenas consiguió un imparable, siendo para abrir tanda, o sea, no impulsador.


MUCHO.- Por supuesto que para que Charros logre el título en este mes, falta mucho. Habría que vencer, primero, a los mismos Tomateros que presentan un equipo peligroso con todo y que su ofensiva en ocasiones luce apagada. Habrá que ver como batean los guindas en un estadio tan apto para el bateo como lo es el Panamericano de Zapopan.


CUIDADO.- Un equipo que está llamando la atención de los escépticos, es sin duda el de Mayos. Los comandados por Willie Romero, que presume par de banderines en su historia, van por el tercero. Y mire usted que tienen equipo para conseguir un título que desde hace 17 años no luce en “Manuel “Ciclón” Echeverría”. Claro que no será fácil para ellos. Hay otros equipos (cinco), que persiguen el mismo objetivo.


EL PRIMERO.- Los viejos aficionados de Navojoa, deben recordar aun a los jugadores que integraron aquella lejana temporada de 1978-79, o al menos a la mayoría. Aquí les pondremos la alineación que presentó el manejador importado Chuck Goggins que los condujo a su primer título en su historia: Rickey Henderson, cf; Ramón “Abulón” Hernández, 2b; Jeff Leonard, LF; Jim Obradovich, IB; Carlos Rivera, 3B; Leo Guerrero, BD; Cary Haneock, RF; Mario Mendoza, SS; Juan Treviño, C y Randy Nieman, P.


A LA FAMA.- Si bien Rickey Hederson no era el famoso que posteriormente fue, de allí, de Mayos, saltó a la fama. Por palabras del moreno se supo que en LMP con la tribu de Navojoa, fue donde aprendió a robar bases. Es decir, admitió que esa estancia en la pelota invernal mexicana, le sirvió bastante para triunfar, desde su debut ese 1979 con Atléticos de Oakland de Liga Americana.


LOS ROBOS.- Si alguien recuerda a Rickey, es por la cantidad de robos que dejó en la Gran Carpa. Un total de 1,406 estafas que no es fácil conseguir. En tres ocasiones, o sea, en tres temporadas distintas, consiguió estafarse cien o más colchonetas alfo que ni por asomo se ve en estos años. Por eso es grato recordar que admitió aprender a estafarse bases, en LMP, específicamente con el quipo Mayos.


DE NUEVO.- El segundo banderín de Mayos, vino en la temporada 1999-00. Y fue de nuevo ante Naranjeros, un equipo que el destino les ha puesto cerca para conseguir ese par de cetros. En esa ocasión, bajo el mando de Lorenzo Bundy, Mayos barrió a los multi campeones para conseguir esa hazaña muy recordada por sus fieles aficionados.


CINCO.- Pero aparte de ser campeones en dos ocasiones ante Naranjeros, Mayos ha sido nueve veces subcampeón, y cinco de ellas ante los de la capital de Sonora. La primera final que perdieron, fue ante Yaquis, (1972-73); después ante Naranjeros, (74-75); enseguida ante Potros de Tijuana, (87-88); luego ante Águilas de Mexicali, (88-89); enseguida tres ante Naranjeros, (89-90, 91-92 y 93-94); siguieron ante Venados, (97-98) y al final ante Naranjeros, (2013-14).


DOLOROSA.- Pero la más dolorosa final perdida es, seguramente, aquella que perdieron en la temporada 1997-98, ante Venados a los que tuvieron en la lona 3 juegos a cero, pero los porteños dirigidos por Raúl Cano vinieron de atrás, en un regreso único en los anales de LMP, para ganar cuatro en fila y arrebatarles la corona que ya festejaban. Una “colmillada” del guaymense Cano en el séptimo encuentro, cuando Juan Manuel Palafox los tenía en un puño, sacó de ritmo al abridor que perdió el control y el juego. Cano alegó bola ensalivada, cosa que jamás ocurrió, pero algo tenía que hacer Raúl para buscar la reacción de sus pupilos y vaya que le salió muy bien la jugada al caer, los jugadores de Mayos sobre todo el pitcher, en su juego.


¡¡BUNOS DÍAS!!


Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.



.

Creada Por: Solo Béisbol México®. Valido XHTML y CSS.