Lanzando Para Home

Grandes jugadores, se han iniciado en el béisbol como paradores en corto y han triunfado en otra posición. En México, el chihuahuense, Héctor Espino, jugaba de shortstop, cuando estaba en la pelota amateur. Luego fue jardinero como profesional y terminó en la primera base. Mickey Mantle, jugó las paradas cortas y lo enviaron a los jardines, en ligas menores. Mariano Rivera, cuando se hizo profesional, fue como parador en corto, pero en forma accidental se dieron cuenta, que era un pitcher.


Es más, nunca pensó en hacerse profesional en el béisbol, sino en el futbol, pero una serie de lesiones en sus tobillos, cuando estaba en la secundaria, lo hizo cambiar de deporte. En 1988 lo vieron jugar con el equipo, Panamá Oeste, como parador en corto y aunque en ese momento no le vieron calidad, como para llegar a grandes ligas, lo firmaron, porque demostró ser un atleta con posibilidades. Un año más tarde con el mismo equipo, el pitcher abridor, no lució mucho, que él mismo, pidió que lo dejaran lanzar. Lució tanto que fue muy alabado y el scout de los Yankees, Chico Heron, lo recomendó. Lo invitaron a un try out en la ciudad de Panamá, donde hizo su presentación, haciendo lanzamientos entre 85 y 87 millas, pero llamó la atención, su manera muy natural de lanzar a sus 19 años y 70 kilos de peso. Lo firmaron en Febrero de 1990 y le dieron un bono de 3 mil dólares.

 

Voló a los Estados Unidos, sin saber nada de inglés y se reportó a la Liga de Novatos la Gulf Coast, donde en la mayoría de sus juegos, lo hizo en relevo, consiguiendo un salvado y teniendo una racha de 52 entradas, sin permitir carrera limpia. Termina con 5-1 y un fabuloso promedio de efectividad de 0.17, mostrando un gran control, al regalar solo 7 bases, por 58 ponches que recetó. Regresó a su casa, pero antes recomendó su primo de 16 años, Rubén, que más tarde fue firmado por los Yankees. En 1991, fue promovido a una liga más fuerte, la South Atlantic, donde fue utilizado más como abridor y aunque terminó con un 4-9, lanzó 114 entradas y de nuevo demostró un gran control con 36 bases por 123 ponches. Los reportes llegaron a la oficina principal de los Yankees y al leerlo, Buck Showalter, dijo que este joven la iba a hacer. En 1992 en Florida, fue tanto su empeño en aprender a lanzar el slider, que sufrió daños en el ligamento colateral cubital en el codo derecho. Se planeó una cirugía "Tommy John", pero durante el procedimiento, se determinó que no era necesario el reemplazo del ligamento. Su rehabilitación, coincidió con la llegada en 1993, de los Marlins de Florida y Rockies de Colorado y aunque los Yankees, dejaron sin protección a Mariano, ninguno de esos dos nuevos equipos, se interesó en él, de acuerdo a los estudios que hicieron para el draft.

 

Cuando vino el tiempo de la rehabilitación, algunos juzgaron, que el tiempo del panameño, había terminado en el béisbol profesional. Tenía 23 años, cuando en 1993, estuvo entre la liga de novatos y la South Atlantic, viendo acción en 11 partidos, donde terminó con una victoria y una derrota, pero siguió manteniendo una buena efectividad. Se dieron cuenta en 1994, que su velocidad había aumentado, después de su lesión y fue notorio en los partidos que lanzó, primero con Tampa en la Liga de Florida, donde tuvo 3-0 y 2.21, fue subido a doble A con el equipo Albany-Colonie, con números idénticos de 3-0 y 2.27, llegando a triple A con el Columbus, donde tuvo 4-2, pero en carreras limpias, subió 5.81, todos esos partidos como abridor. A los 25 años, regresó al Columbus, donde mejoró sustancialmente con 2-2, una blanqueada y 2.10 de efectividad. Eso hizo que lo subieran al equipo grande, debutando en el Anaheim Stadium contra Angels, el martes 23 de Mayo de 1995, siendo vapuleado con 5 carreras en 3.1 entradas, permitiendo 8 hits y un jonrón de Jim Edmonds en la cuarta entrada con dos en base...Después mas lanzamientos.



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