Lanzando Para Home

Anduve buscando el récord de más juegos ganados en forma consecutiva para un equipo de Ligas Menores, pero no tuve éxito. En cambio, me encontré con tres proezas de bateadores que no han sido igualadas en grandes ligas y de un pitcher que cambiaba de equipo, como cambiar de camisa. Sobre Nig Clarke, catcher canadiense, que bateaba de zurdo y a partir de 1907, lo hizo por los dos lados, cuyo nombre verdadero fue, Jay Justin, bateó de 8-8, siendo todos jonrones, produciendo 17 carreras.


Eso pasó el domingo 15 de Junio de 1902, en la Liga de Texas. Como en aquella época, estaba prohibido jugar en domingo, los Oil Citys de Corsicana, se fueron a un pueblo cercano de nombre Ennis, cuyo parque era pequeño y la barda del jardín derecho, estaba a 250 pies. Como su equipo bateó la friolera de 21 jonrones, al terminar el partido, habían anotado 51 carreras, por solo 3 de los Casketmakers de Texarkana. No sabemos si influyó esa proeza, pero dos años más tarde estaba con Cleveland. Duró 9 temporadas en las grandes ligas con varios equipos y en 1,536 veces al bat, solo conecto 6 cuadrangulares o sea uno cada 256 turnos al bat.

 

Un jardinero de nombre Bob Seeds, estuvo 9 años en las Ligas Mayores y utilizó once números diferentes en sus uniformes con Indios, Medias Blancas, Medias Rojas, Yankees y Gigantes. No fue un bateador de poder, pues apenas conectó 28 jonrones en un total de 2,140 turnos legales o sea que tuvo un promedio de 76.42 turnos por cada cuadrangular. Cuando fue bajado a triple A, militó con los Bears de Newark en 1938 y el 6 de Mayo en contra de Bisons de Buffalo, bateó cuatro cuadrangulares en cuatro entradas consecutivas, solo en la cuarta, con uno en la quinta, con caja llena en la sexta y con uno en la séptima, se fue de 6-6 y empujó 12 carreras. El partido terminó 22-9. Al día siguiente, conectó tres batazos sobre las cercas, en la victoria sobre los mismos Bisons por 14-8. En 10 turnos en par de encuentros, conectó 7 cuadrangulares. Esta proeza se conoció en Nueva York y los Gigantes lo contrataron, viendo acción en 81 juegos, conectando 9 bambinazos en 296 turnos.

 

Batear tres veces en una misma entrada, es raro. Conectar tres hits en la misma entrada, es difícil, pero conectar tres jonrones en el mismo episodio, se antoja, imposible. Resulta que Eugene Rudolph Rye, nació con el apellido de Mercantelli, en la ciudad de Chicago en 1906, empezando su carrera en 1925 con los Halcones de Waterloo en la Liga Mississippe Valley. De corta estatura, pues medía 5 pies y 6 pulgadas, fue subiendo de categoría y para 1930, ya estaba con los Cachorros de Waco en la Liga de Texas, donde realizó, algo increíble, batear tres cuadrangulares en la misma entrada, siendo el 6 de Agosto de 1930, contra los Exporters de Beaumont. Fue en la octava entrada, cuando el chaparrito Gene, bateó su primero solo, el segundo con uno a bordo y el tercero fue grand slam, en la victoria por 20-7. Esa temporada fue la mejor en batazos de vuelta entera con 26. Al año siguiente los Medias Rojas lo compraron a los Cachorros y en 17 juegos, se paró 41 veces al bat, siendo 39 legales, porque recibió dos bases por bolas, conectando 7 imparables, todos sencillos, empujó una carrera y lo poncharon cinco veces.

 

William Sisler, pitcher zurdo que nació en 1900, sin saber donde, empezó su carrera en 1923 con el equipo Elmira, donde tuvo 0-0. En los tres primeros años, militó en cuatro equipos y sus números, seguían en 0-0. Cuando tenía 47 años, lanzó en la Mountain State League, clasificación D y cerró con 1-1. Militó en más de 30 equipos en su carrera, terminando con 47 victorias por 64 derrotas y una efectividad de 3.55. Nunca lanzó en triple A y menos en las grandes ligas. Nunca se supo, el porque duraba tan poco tiempo en los equipos...Después más lanzamientos.



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