En La Caja De Bateo

La Historia de un campeonato.

Los Naranjeros de Hermosillo conquistaron el campeonato número 16 de su brillante historia, convirtiéndose así en la franquicia con más campeonatos de cualquier deporte en México. Pero ese título no empezó a forjarse el día de la inauguración de LMP, no, como todos los campeonatos, éste inició al terminar la temporada anterior de la liga.


 

Ya sabemos la frase de que “los campeonatos de invierno se ganan en verano y los de verano en invierno”, es cuando la directiva de los equipos inicia sus trabajos con miras a la siguiente temporada, con cambios, contrataciones y el scouteo, tan importante en la busca de buenos peloteros. El llamado “Beisbol de estufa”

 

Naranjeros tenían tres temporadas muy por debajo de su nivel, donde pasaban a playoffs, pero no llegaban muy lejos, no pasaban de la primera ronda; eso para un equipo y una afición acostumbrados a estar en la pelea hasta el final no era normal.

 

La directiva naranja decidió jugarse el todo por el todo, empezaron los cambios a granel, se estaban marchando peloteros que lucían muy importantes en el roster de los campeonisimos. Esto empezó a inquietar a parte de la afición naranja y empezaron a llegar las críticas hacía la directiva. Mandaron a peloteros como Karim García y Humberto Cota a otros equipos y también a otros jóvenes prometedores pero que no habían dado el estirón dentro de la organización naranja.

Se enviaron peloteros a otros equipos a cambio de un lugar en el draft de peloteros de LMB, muchos comentaron que se estaba apostando demasiado al draft, pero ya estaba decidido dar un cambio radical al equipo.

 

Movimientos claves fueron la llegada de Heber Gómez y José Cobos de Mazatlán a cambio de Walter Ibarra y Alejandro Martínez quien tuvo una buena temporada con los Venados, aunque Ibarra siguió sin poder dar el paso hacía el pelotero que puede ser.

 

La llegada de Jonathan Aceves fue de gran ayuda, sobre todo en el manejo del pitcheo y por ser un receptor que siempre estuvo joseando y animando al equipo.

 

Otro de los cambios claves fue el envío de Marco Tovar a Guasave a cambio de Jason Urquidez quien se convirtió en el cerrador que tanto habían buscado los Naranjeros. Urquidez se quedó a solo un juego del record de salvamentos de la liga.

 

La obtención de Yunesky Sánchez en el draft de extranjeros de LMB, fue otro movimiento clave, el cubano ganó el Guante de Oro en LMP, además de su bateo oportuno.

 

Fueron varios movimientos, prácticamente se renovó el equipo en un 70%, al iniciar la temporada el equipo se veía muy diferente, realmente era una incógnita su desempeño en la temporada.

 

Sin embargo, se alcanzaba a ver un equipo balanceado, sin grandes nombres pero con peloteros que podían hacer el trabajo. Alguien me preguntó en Facebook que si como veía el equipo, yo le contesté que para mi gusto el equipo estaría en la pelea, “no se si gane el campeonato, pero va a estar en la pelea”. Pero sinceramente nunca pensé que el equipo ganaría el máximo de puntos en ambas vueltas con 16.

 

Vino la postemporada y los Naranjeros vencieron en 6 encuentros a los Algodoneros de Guasave, después vino una semifinal contra los Cañeros de Los Mochis, una serie que lucía difícil por que Cañeros es un equipo peleador y con muy buenos elementos jóvenes combinados con algunos veteranos.

 

En esa serie contra los Cañeros, me parece que el momento clave fue cuando en el quinto juego y último en la ciudad cañera, el equipo esmeralda remontó una gran ventaja de los Naranjeros en las últimas entradas y sobre el relevista estelar Jason Urquídez, poniendo la serie 3-2 a su favor,  parecía un golpe psicologico  tan fuerte que se veía difícil que Naranjeros pudiera levantarse, aún en su casa.

 

Pero en el estadio Sonora los Naranjeros pudieron ganar los dos juegos que los pusieron en la gran final, grandes encuentros, Cañeros fue un digno rival.

 

Para la Serie Final, los rivales de Hermosillo fueron los Mayos de Navojoa, un equipo muy redondeado y que estaba bateando cuadrangulares a destajo, son grandes peloteros como Jon Weber, Luis Fonseca y John Lindsey entre otros toleteros, además de un buen staff de pitcheo.

 

Fue una de las mejores finales de todos los tiempos, con dos grandes equipos peleando out por out, remontando ventajas, jugadas espectaculares, buen pitcheo. La serie se fue a 7 juegos con los Naranjeros conquistando el campeonato, sobre unos peleadores Mayos.

 

Gran mérito de Matías Carrillo el haber mantenido el equipo siempre unido y peleando cada juego, con peloteros muy profesionales que jugaron en equipo, sin grandes individualidades.

 

Y reconocer el gran trabajo de la directiva (muchos pensarán que esto lo escribo porque esta columna se publica en la página oficial del Naranjeros) “Al César lo que es del César”, reestructurar casi completamente un equipo y que la misma temporada dé estos resultados no es fácil, por lo general los resultados se ven en 3 o 4 temporadas.

 

Después  vino la cereza en el pastel, el campeonato de la Serie del Caribe, de eso comentaremos en otra columna.

 

Hasta el próximo turno de bateo.

 

Fb José Ignacio Peña Molina.



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