El Drama De Steve Howe

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La cocaina lo salvó una noche, pero lo enterró para siempre.

Las drogas han destruido muchas carreras e incluso vidas de deportistas. Han caído en ese mudo tenebroso y no han podido salir jamás.

Steve Howe fue nombrado Novato del Año en 1980, lanzando para los Dodgers.

El dinero y la fama traen grandes problemas a quien lo los sabe manejar. En el béisbol uno de los casos es el de Steve Howe, pitcher de los Dodgers de los ángeles, quien brilló como novato de esa organización. Fue normado Novato del Año en la Liga Nacional en 1980.


Howe recibió varias oportunidades, después de tratar de rehabilitarse de su problema. En 1991 tuvo un retorno exitoso con los Yankees de Nueva York como relevista. Los Yankees le dieron un gran contrato de 600 mil dólares, excelente para aquellos tiempos, esto para la temporada 1992. Además, ese contrato podría haber llegado a los 2 millones de dólares con incentivos.


Pero todo se vino abajo, cuando Howe cayó de nuevo en las garras de las drogas en el descanso invernal, fue atrapado por la policía al comprara 100 dólares de cocaina. Y Howe tuvo que aceptar que nunca había podido sacudirse totalmente el problema de la drogadicción.


Aunque tuvo buenas temporadas con los Yankees, finalmente la adicción lo venció.


Llegaba a lograr seis meses limpio de drogas, pero llegaba la necesidad y el deseo y Howe volvía a caer.


Howe comentó una vez: "Nunca he tenido ganas de morirme, pero muchas veces me siento demasiado cansado. Me ha sido difícil tratar de salir adelante, aunque mi esposa ha cumplido, afortunadamente, su promesa de no abandonarme nunca, ya sea de una manera o de la otra".


Steve Howe relató que cuando fue Novato del Año con los Dodgers ya había utilizado ligeramente la cocaina. Todo comenzó jugando, como sucede con todos los vicios. Sin embargo, antes de tener que pronunciar un discurso en un banquete y ante cientos de comensales, que sintió la necesidad de llenarse de droga para escapar de los nervios.


Fue al baño unos minutos antes de la ceremonia y se puso la que fue su mayor consumo de cocaina. Los nervios desaparecieron y Howe entusiasmó a los asistentes con un discurso lleno de béisbol, de alegría y de frescas anécdotas.


Desde entonces, el cuerpo le pidió más droga, más cantidad. Llegaron los fracasos, sus intentos de volver a la vida de antes. Los Dodgers, con su entonces jefe Al Campanis y el manager Tom LaSorda le dieron muchas oportunidades, hasta que vino su salida del equipo.

Otros equipos confiaron en él, pero una y otra vez cayó en lo mismo.


Steve Howe relató como en una ocasión, llevaba varios meses sin tocar la droga, cuando regresaron e una reunión de Alcohólicos Anónimos recordó como hacía un tiempo, había escondido la droga en un lugar de la casa para que no la encontrara su esposa.


Al regresar a su hogar recuerda que puso cocaina en la goma de mascar, pero al poco rato su esposa olió la droga y se dio cuenta de que estaba "cargado".


Leyendo la Biblia y asistiendo a reuniones de jóvenes y adultos con problemas en sus vidas, Howe pareció salir adelante y vino la oportunidad de lanzar con los Yankees de Nueva York.


Antes, en el invierno, Howe lanzó con los Venados de Mazatlán en la Liga Mexicana del Pacífico y sus compañeros y la directiva hablaron muy bien de su comportamiento.


Estaba triunfando y Howe pasó varios antidoping, por medio de la oficina del Comisionado de Beisbol. De esa manera, recibió la sexta oportunidad que tuvo, por un tiempo con un resultado feliz.


Howe estuvo intransitable como relevista de los Yankees y se pasó buen tiempo de la temporada sin aceptar carreras. Finalmente al final de la temporada se lesionó el hombro, pero su trabajo fue tan bueno que aseguró un buen contrato para la siguiente campaña. Estaba en el camino de un retorno exitoso a Grandes Ligas, cuando vino el arresto por posesión de drogas.


En 1994 Steve Howe tuvo una gran campaña con los Yankees: 3-0 1.80 en efectividad y 15 juegos salvados. Pero sería su última buena temporada en la Gran Carpa.


Steve Howe murió el 28 de abril de 2006 en un accidente automovilístico a los 48 años de edad.


La cocaina lo rescató una noche (en aquel banquete) pero lo enterró se por vida.


Hasta el próximo turno de bateo.

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