Desde La Butaca

"Ídolos de Carne y Hueso"

A través de los años hemos sido testigos de grandes hazañas deportivas, como Diego Armando Maradona y sus goles en México ’86, los 6 campeonatos de NBA de Michael Jordan, los 7 Tours de Francia consecutivos ganados por Lance Armstrong, los 73 jonrones de Barry Bonds en el 2001 y Usain Bolt volando en la pistas pulverizando records de velocidad.


Los atletas son figuras públicas íconos de generaciones enteras, por todo el mundo hay niños que anhelan ser el próximo Mike Trout, el siguiente Leo Messi o el nuevo Lebrón James.

 

El éxito en los deportes no solo trae fama y fortuna, también conlleva una gran responsabilidad, muy cuidadosos deben de ser las estrellas de las diferentes disciplinas ya que su condición de ídolos los coloca en un pedestal muy alto; sin embargo los atletas son humanos que funcionan igual que todos, son vulnerables a enfermarse, a deprimirse y a caer en tentaciones, en muchos casos tanta atención sobre ellos les genera presión y estress en cantidades industriales, algunos canalizan todo de manera positiva siendo humildes no olvidando sus orígenes y se acercan a sus comunidades, otros encuentran en la religión el camino del bien, algunos se vuelven altruistas y ayudan a gente necesitada, otros estudian y se preparan para el futuro. Pero muchos llegan a perder piso, se vuelven prepotentes, inaccesibles y creen ilusamente que la fama, la fortuna y las condiciones físicas son eternas, este genera que muchos caigan en los excesos, cometan actos criminales, pierdan sus fortunas y tiren a la basura tantos años de esfuerzo y sacrificio.

 

Hay que recordar que muchos deportistas han tenido una vida difícil, en número elevado son de estrato social bajo y con poco estudio, esto los convierte en presas fáciles para pseudoamigos, familiares y promotores que se aprovechan de ellos cual aves de rapiña.

 

Es muy justo que los profesionales del deporte lleven una vida normal, que se casen, se divorcien y se vuelvan a casar, que tengan hijos, novias, que se tomen la copa de vez en cuando, que viajen por el mundo y disfruten los beneficios producto del talento que tienen.

 

Para un aficionado es muy triste ver como se derrumban sus ídolos, un Maradona que después de una suspensión de 15 meses por consumo de cocaína, reincidió en pleno mundial del ’94, “Magic” Johnson confesó haber sostenido relaciones sexuales con cientos de mujeres desde sus tiempos de colegial hasta su paso por la NBA, como resultado es portador del virus VIH(Sida), Mike Tyson el campeón más joven en la historia de los pesos completos del boxeo, al no soportar ser rechazado por una reina de belleza decide abusar de ella y por tal razón pasar varios años en la cárcel, OJ Simpson ex estrella de la NFL acusado de asesinar a su ex esposa y su novio protagonizando uno de los juicios mas recordados en Estados Unidos. La lista es larga y se va engrosando cada año.

 

Los beisbolistas no se encuentran al margen y son muchos los que han estado en el "ojo del huracán". Dejando a un lado los que han sido acusados por el uso de esteroides, hay muchos otros casos bochornosos como el del “Rey del Hit” Pete Rose quién ha sido marginado por las Grandes Ligas por asociarse con apuestas en juegos donde el mismo estuvo dirigiendo.


Estelares como Francisco Rodríguez, Miguel Cabrera, José Reyes, Jeurys Familia y Aroldis Chapman entre un buen número han sido acusados de violencia intrafamiliar.


Muchos otros han caído en las garras del alcoholismo y la drogadicción, algunos incluso vieron truncadas o recortadas sus carreras por este motivo, tipos como Dwight Gooden, Darryl Strawberry y Josh Hamilton son de los más claros ejemplos.


Recientemente el mundo del béisbol se ha estremecido por muertes que han estado asociadas al consumo de estupefacientes y alcohol como Yordano Ventura, José Fernández y Roy Halladay.


El béisbol mexicano también ha vivido esta problemática y aunque acá se maneja de manera más discreta, son conocidos distintas casos donde el abuso de drogas y alcohol sobresalen, entre los más notables está el de Francisco Barrios un estrella de nuestro béisbol quién llego a sobresalir en Grandes Ligas y que tristemente murió en 1982 cuando tenía solo 28 años de edad, los reportes indican que falleció de un ataque al corazón, pero siempre se ha comentado que fue provocado por una sobredosis de drogas. Otro caso muy sonado fue el de Willie Aikens quién fuera figura en ambos circuitos aztecas y termino siendo procesado en Estados Unidos por tráfico de drogas, que lo llevaron a pasar 14 años en prisión.


Esta semana otro ex pelotero volvió a dar la nota gris y lamentablemente fue el mexicano Esteban Loaíza quién fue detenido con una cantidad elevada de drogas que se presume era para la venta. Que caso tan patético de alguien que tenía tantos seguidores y que gano dinero a manos llenas en su larga carrera; según sitios especializados el tijuanense de 46 años amaso una fortuna de 43,734,000 millones de dólares en las 14 temporadas que participo en la Gran Carpa. Qué manera tan triste de echar a la basura una notable trayectoria y ahora vendrá un proceso donde es probable termine purgando una condena en la cárcel.

 

Los deportistas tienen todo el derecho a vivir sus vidas como les plazca, pero deben recordar que son símbolo y ejemplo a seguir de grandes multitudes. Las estrellas del deporte fueron bendecidos con un “Don”, el cual deben cuidar para que sean recordados con admiración y su legado no se pierda en escándalos y problemas extradeportivos, a fin de cuentas no son “Rockstars”, ellos son forjadores de alegrías para sus miles de fans quienes se llenan de orgullo al ver los logros de sus “Ídolos de Carne y Hueso”.


Que tengan un excelente día.


Hermosillo, Sonora a 14 de febrero del 2018.


Dr. Tomas Alonso López Ríos


Director de www.solobeisbol.mx


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