Beisbolazos

Pete Rose de la Fama a la Ruina

La ironía de la vida muchas se presenta sin tener en cuenta las cualidades y las debilidades de los seres humanos. Es un sube y baja cuyo desenlace se disuelve dentro de las perspectivas de nuestro diario vivir. Nuestro amigo Pete Rose tal vez no entendía que pasaría de la gloria al infierno en unos de los escándalos más sonados en la historia dl béisbol de las mayores. Su pasado peloteril inconscientemente lo hacía poseedor de una coraza intacta pero no intocable que se resbalaba en un vicio de apuestas a granel. Como uno de los grandes deportistas de la historia del béisbol tiene que decir que fue un superdotado de este pasatiempo que lo idolatró en sus mejores años de competencia.


Muchos fueron los que quedaron desilusionados al enterarse del gran "bochinche" de las apuestas. Toda la muralla de derrumbó cuando su hoja de servicio quedó manchada por una adicción incontrolable de apostar a todo lo que se movía en su alrededor deportivo. Lo hacía tanto a favor como en contra de sus equipos. Aquel pelotero bravo en su juego, alto y corpulento era una estrella intocable del equipo Rojos del Cincinati que dejó establecidos 19 récord en las Ligas Mayores. Este que escribe lo vio jugar con una solidez tan profunda y una gallardía de grandes quilates que parecía un "tanque de guerra cuando va a atacar". Pete Edward Rose nunca se llegó a imaginar que la misma vida, aquella que lo puso en la gloria y en los buenos momentos vendría a cobrar una deuda de algo que estaba fuera de lugar y que no machaba con unos principios sociológicos.


Era una degradación social envuelta en pañales de seda pero en su interior la mancha negra resaltaba a grandes rasgos. Algo que empezó como una diversión fuera de los diamantes empeoraba cada día más y más tornándose en un vicio asociado con su pensamiento en invertir algún dinero en apuestas. En un momento dado Rose estaba rodeado de malas amistades, un ejemplo de eso fue su amistad íntima con un sujeto llamado Tommy Gioiosa que le gustaba apostar grandes sumas en los hipódromos dejando de 6,000 a 8,000 dólares en los días de carreras.


Tanta fue la amistad que Gioiosa se fue a vivir a la casa de Rose y estuvo casi cinco años. El vicio de apostar era bien grande, apostaban a favor de los " Pieles Rojas de Washington en 1998, en su andar por los casinos de Las Vegas, y jugando en las mesas de "baccarat", Rose ganó suficiente dinero y adquirió uno de sus grandes sueños, "un automóvil Porsche".Su calvario estaba decidido, en 1978 fue el año que la alarma sonó en la vida de este pelotero, el juego en los hipódromos, e incluso en el mismo béisbol le hicieron apostar varios millones con lo cual a final de esa temporada sus deudas ascendían a los 500 mil dólares.


En 1987 gastaba de ocho mil a diez mil dólares apostando a algunos partidos de la temporada regular. Enviciado hasta la coronilla y olvidado de la ética profesional, en 1988 Rose hizo apuestas a su propio equipo, unas veces a favor y otras en contra. Según la investigación posterior Rose apostaba dos mil dólares, los perdedores casi siempre eran Paul Janzen y Ron Peters, otros dos amiguitos de Rose, el último de ellos corredor de apuestas. La gota estaba a punto de reventar la piedra, rumores y sospechas hicieron que el comisionado del béisbol Barlett Giamatti ordenara una investigación del asunto el 6 de marzo de 1989.


En un movimiento rápido preciso Rose fue destituido temporalmente como manager de los Rojos del Cincinati. Para colmo del asunto Ron Peters el amigo íntimo Rose habló hasta por los codos de las actividades del pelotero dede 1984, y en el béisbol desde 1985, cuando confesó que Rose ganó apuestas en los seis partidos de la Serie Final por el Banderín de la Liga Nacional entre los Dodgers de los Ángeles y los Cardenales de San Luis.


Peters no le ocultó nada al investigador del caso que reunió un informe de 225 páginas con testimonios, entrevistas y conversaciones telefónicas de Rose sobre el asunto. Todo indicaba que Rose sería acusado, el 26 de junio de 1989, desde Nueva York el comisionado Barlett Giamatti hizo el anuncio de la suspensión de por vida de Pete Rose, que desde ese momento no podía vestirse de uniforme de ningún equipo de béisbol, ni jugar partidos de veteranos y ni siquiera pisar un diamante de béisbol. Otra vez Peters hablaba y esta vez dijo que dede 1984 había hecho apuestas para Rose, que el pelotero le había apostado a juegos de baloncesto estudiantil, fútbol profesional y béisbol de Grandes Ligas y que en 1986 y 1987 le había apostado a los Rojos siendo él el manager.


La cosa apretó a Rose cuando de la querella deportiva se pasó a las acusaciones antes el juez federal Arthur Spiegel, quién el 19 de julio de 1990 y luego de 18 meses de iniciado el escándalo, condenó a Pete Rose a cinco meses de cárcel y tres de reclusión en un internado de mínima seguridad, para después cumplir com mil horas de servicio comunitarios con jóvenes de los barrios bajos de cincinatti. Rose fue sentenciado por el delito de "dos felonías de evasión fiscal", lo cual significaba traición al Estado por evadir impuestos.


Rose sufrió la verguenza de la prisión y fue tratado como cualquier recluso. En marzo de 1991 Pete Rose recobró su libertad, sus cuentas con el estado estan saldadas, tiene pocos amigos y cuando mira un juego de béisbol por televisión se muerde los labios y no acepta que nunca más pueda pisar un diamante.


EDWIN KAKO VAZQUEZ

HISTORIADOR E ESCRITOR DEPORTIVO



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