Al Bat

Interesante platica con Mario Mendoza

Mario Mendoza recordó en la edición sabatina de la Peña Beisbolera de Hermosillo cuando en 1973, en el campo de entrenamiento de los Piratas de Pittsburgh, quisieron cambiarle su estilo defensivo, pero finalmente el mánager Danny Murtaugh decidió que al ver que no cometía errores dio la orden de que “no hay problema, déjenlo jugar así”.


Y sí, ya vio el resultado, con un Mario imponiendo un nuevo estilo a la defensiva como pionero en esa especialidad, famosa en aquella época en la que mostraba su temple, seguridad e intuición para alcanzar las rolas a una mano y su control de la primera base.

Tanto, amigos, que un periodista, Charles Finley (homónimo del propietario de los Atléticos de Oakland (sin apóstrofe), de la Pittsburgh Post-Gazette y quien viajaba con el equipo, al ver su elegante, fina y efectiva defensiva en el campo corto lo bautizó como “Manos de Seda”.

Precisamente, sobre este aspecto, el colega Ramiro Blasco, escribió que el periodista Finley decía que “fildeaba las paradas cortas con la misma facilidad que Joe Di Maggio lo hacía en el jardín central”.

También reiteró lo que mencioné líneas arriba en cuanto a que le querían cambiar su estilo de fildeo, señalando que Mario no era solo un genio en la defensa, sino también un tipo auténtico, con muchísima personalidad que nunca se apartó de su camino.

Citó que cuando llegó a Estados Unidos le querían cambiar la forma de jugar a la defensiva y deseaban que a fuerza lo hiciera con las dos manos como se acostumbraba, pero que después de mucho intentarlo, Danny Murtaugh, quien era el manager, fue quien decidió que si estaba jugando bien no tenían por qué cambiarle su manera de fildear.

Al respecto, nos expresó que al año siguiente, en 1974, subió a las Grandes Ligas y fue cuando revolucionó al beisbol de esa manera atacando a la pelota a una mano “porque lo hacía mucho más rápido y podía hacer outs en jugadas que antes eran hits”.

Sobre este último tema, le reitero que en el Facebook de Naranjeros Radio puede escuchar el enlace que tuvimos con él, hasta Navojoa, a través de la Peña beisbolera de Hermosillo.

En un homenaje

Mario Mendoza nos dijo que estuvo hace una semana en un homenaje a leyendas de aquellos Filibusteros de los años 70 (él jugó de su debut en 1974, hasta 1978; luego pasó a Seattle y Texas para totalizar nueve años como ligamayorista), señalando que durante su estancia en esa ceremonia de reconocimiento le fue muy significativa y de gran emoción ya que tenía cuatro décadas sin regresar a aquella ciudad.

Indicó que participó en firmas de autógrafos y toma fotografías al lado de sus compañeros de aquella época, además de por la tarde-noche asistió a un juego en el PNC Park de los Piratas contra los Padres de San Diego donde saludó a Christian Villanueva y otros jugadores carmelitas.

Obviamente, habló de otros detalles, como su retiro de su faceta de mánager e incluso en la charla también expresó que se sintió muy orgulloso de jugar con los Naranjeros, franquicia a la que calificó como la No. 1 del beisbol mexicano.

Para la próxima entrevista quedamos en que abordará el tema de la Academia de Béisbol que junto con Mario Mendoza Jr., abrió, desarrolla e impulsa en Navojoa. Pendientes, pues.

Villanueva & Trout

Dos bambinazos del fraile Christian Villanueva para llegar a 14 en campaña (@beisrubio) y con ello superó con dos a Gerónimo Gil para ahora ser el mejor novato mexicano en la especialidad en MLB.

Y qué me dice del destructor bateo del angelino Mike Trout, ayer ante los NYY logrando por primer vez en su carrera batear de 5-5 , incluyendo tres dobletes y su jonrón 17, –el máximo de esta temporada en la Americana junto con Mookie Betts/Red Sox.

El astro, dos veces nombrado el JMV, impulsó cuatro carreras y logró las mejores estadísticas de su vida, con cuatro extrabases y 11 bases totales.

¡Altuve!

Y si de rachas ofensivas se trata, ahí tiene a José Altuve, quien después de pegar el viernes de 5-2, el sábado un perfecto 4-4 y ya en domingo irse de 6-4, estableció marca personal de diez hits consecutivos y de bolón pinpón rompió su propio récord del club de ocho, establecido la temporada pasada.

En la historia, Walt Dropo dio 12 hits corridos para los Tigres de Detroit durante un trecho de tres juegos entre el 14 y el 15 de julio de 1952. También lo hicieron Pinky Higgins, (Medias Rojas, 1938) y Johnny Kling (Cachorros, 1902).

Los detalles de la racha de oro de José Altuve –siempre muy altivo--, ya sabe, en la página de MLB.

Darvish, mal y mal.

Para qué le digo:

Yu Darvish (1-3 y 4.95), al hule. Tendinitis en su tríceps derecho. Vea qué cosa: en ocho aperturas ha sido incapaz de superar la quinta entrada en cinco veces y muestra “ERA” de ¡25.20! en el quinto episodio, permitiendo 14 rayas.

¿Lo recuerda en el séptimo juego de la serie mundial pasada entre Dodgers y Astros?



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